INTRODUCCIÓN
Desde sus orígenes la humanidad más específicamente del homo sapiens
como especie, hemos desarrollado la habilidad cerebral de racionalizar todo lo
que sucede a nuestro alrededor y es en la búsqueda de esa comprensión que el
ser humano ha dado o intentado dar un orden a todo lo que nos rodea, de tal
forma que siempre hemos buscado que de una u otra forma los fenómenos que suceden
a nuestro alrededor sean medibles y comprensibles en la medida de nuestras
capacidades. Siendo primeramente cuestionado nuestro origen mismo y el de todas
las cosas, así como el porque existen tantos cambios en el medio en el que
habitamos.
Las explicaciones que damos a todo lo que nos rodea han sido
variadas y desde enfoques que pueden ser bastante polarizados. Por ejemplo, si
revisamos la historia del desarrollo de la humanidad encontraremos que las teorías
de como surgió la vida, de cómo se formo el universo, el planeta tierra y todo
lo que podemos observar ha estado en constante debate, hace varios siglos e
incluso en la actualidad existe la postura de una creación cosmológica y
religiosa llamada Teoría de la creación divina y aunque actualmente se han
aceptado en el consciente colectivo teorías basadas en ciencia, la teoría de la
creación divina fue por varios siglos la que regía en el consciente colectivo.
Ahora bien, ustedes se preguntarán, a qué viene todo esto en
relación con la resiliencia, pues verán atentos lectores, es a través de la resiliencia
que el ser humano ha comprendido y superado todos aquellos fenómenos
perturbadores que han sucedido a lo largo de nuestra historia como especie: guerras,
migración, pandemias, huracanes, terremotos, etc.
Sin embargo, la resiliencia se ha aplicado desde diferentes
enfoques siendo en ocasiones positiva y en otras negativas, por ejemplo, Gonzalez
Y. explica en la antigüedad los Mexicas creían que realizar sacrificios
humanos proveería armonía cosmológica ya que los Dioses estarían contentos con
el sacrificio y se mantendría el equilibrio natural. Esto quiere decir que a su
manera los Mexicas buscaban ser resilientes y prepararse para los desastres,
aunque está aplicación de la resiliencia podría ser negativa ya que ellos
dejaban a la decisión de los Dioses lo que pudiera ocurrir. Por el contrario,
en la civilización actual aplicamos la resiliencia desde un enfoque más
científico, basado en evidencias, recabamos datos, observamos, invertimos y buscamos
prepararnos para que los fenómenos perturbadores nos afecten lo menos posible.
En el presente ensayo buscaremos explicar desde un punto
crítico, cuales son las aplicaciones prácticas de la resiliencia en los
fenómenos perturbadores que suceden en México, nos enfocaremos en revisar que
acciones históricamente se han adoptado para salir delante de los desastres y
analizaremos si estas han sido positivas o negativas.
APLICACIONES
PRÁCTICAS DE LA RESILIENCIA EN LOS FENÓMENOS PERTURBADORES DE MÉXICO Y LA
LOCALIDAD.
Alcantar I. menciona en su artículo
Desastres en México: mapas y apuntes sobre una historia inconclusa menciona que
desde la época prehispánica en México han ocurrido innumerables desastres asociados
a las amenazas de origen natural y socionatural. De acuerdo con la misma autora, algunos de los
eventos de los que se tiene documentación son las inundaciones del siglo XVII
donde se pueden identificar riesgos asociados a la conquista de los españoles y
todos los cambios que esto trajo consigo.
De acuerdo con lo anterior, en
México se han presentado fenómenos perturbadores de diferentes magnitudes y
frecuencia, algunos de los cuales han provocado la declaración del estado de desastre,
vulnerando de esta forma el orden habitual y en ocasiones colapsando los
servicios públicos y el bienestar de la población, y es aquí donde podemos
enlazar el concepto de resiliencia.
Ahora bien, antes de pasar a
realizar un análisis de cómo se ha aplicado la resiliencia, conceptualizaremos sobre
su concepto. La resiliencia de acuerdo con Peralta H. es la
capacidad innata y/o adquirida de una persona u organización para adaptarse,
prepararse y recuperarse.
Teniendo en cuenta esto
analizaremos 2 acontecimientos de diferente origen que han sido parteaguas en
la resiliencia de todos los mexicanos.
TERREMOTO DEL 19 DE SEPTIEMBRE DE 1985
El primero, muy conocido y recordado
es el terremoto interplaca del 19 de septiembre de 1985 con magnitud de 8.1 en
la escala de Richter y con réplica 1 día después el 20 de septiembre. De acuerdo
con CENSORGO, el terremoto dejó a su paso: Alrededor de 1 millón de
damnificados, de 30 a 50 mil heridos, de 11 a 20 millones de personas muertas y
desaparecidas, así como brotes epidémicos.
Económicamente el terremoto dejo según
el CEPAL, pérdidas de 25,200 millones de dólares, así como desempleo y 90,000
construcciones afectadas.
El resumen el terremoto mostró la
falta de capacidad de resistencia ante este tipo de fenómeno perturbador, del
cual, cabe señalar que ya se tenía identificado como probable de ocurrir. Sin embargo,
de todo esto se puede identificar que a partir de este punto la sociedad mexicana
ha desarrollado capacidad de adaptación y preparación. Fue a raíz de estos más
otros acontecimientos que se creó el CENAPRED Centro Nacional de Prevención de
Desastres el 20 de septiembre de 1988. Aunque aún faltan bastantes puntos por
mejorar, hoy en día en el área metropolitana del país se realizan acciones de
prevención de forma conjunta entre el Estado, la comunidad y el sector privado
como las empresas, con el objetivo de estar mejor preparados ante los fenómenos.
Hoy en día podemos afirmar que en
el consciente colectivo se encuentra la posibilidad de ocurrencia de un
terremoto y las medidas que se deben adoptar, sin embargo, aún falta que la
población en general se encuentre dispuesta en colaborar activamente para cuestionar
las acciones preventivas que realiza el gobierno, así como los recursos que
destina.
PANDEMIA DE COVID-19
Como todos lo sabemos, desde
diciembre de 2019 y hasta la fecha como humanidad hemos pasado una gran prueba
de resiliencia con la pandemia de COVID 19 y México no es la excepción. Se
estima que hasta octubre de 2022 se contabilizaban 7,110,993 casos confirmados
y 330,392 defunciones.
Es así como a partir de la
detonación de la pandemia de COVID 19 se ha puesto a prueba la capacidad de resiliencia
de todos los seres humanos como individuos, como sociedad y como especie. Esta
ha sido sin dudarlo el evento de mayor magnitud a menos en lo que va del siglo
donde gobiernos, organizaciones internacionales, asociaciones médicas y la
sociedad en general ha puesto todos los recursos y medidas aprendidas
previamente para combatir la pandemia, resistir y adaptarse.
En México el Gobierno ha emitido
desde el 2019 decretó sobre las medidas obligatorias que debíamos adoptar y ha
dejado también a los gobiernos locales decidir de acuerdo con sus recursos y
necesidades cual sería el rumbo a seguir. En Querétaro el gobierno del estado
ha establecido un modelo de actuación basado en escenarios de acuerdo con las fases
que se presentan en términos de pandemia.
Por otro lado, hoy después de casi
3 años de aprendizaje, hemos tenido la necesidad de adoptar aquellas medidas
que nos permiten pervivir, no obstante, en el camino hemos tenido duros tropiezos,
la pandemia ha dejado estragos en todos los niveles, colapsando en ocasiones
los sistemas de servicios de salud.
Actualmente en Querétaro nos
encontramos en lo que denominamos escenario “A”, se han reactivado todos los
sectores económicos y se han retomado actividades que se encontraban
suspendidas y como sociedad podemos observar que nos encontramos a la
expectativa de que el COVID 19 llegó para quedarse y que como seres humanos
debemos ser conscientes de que esa amenaza se encuentra latente.
CONCLUSIONES.
Considero que la mejor forma de
concluir objetivamente el presente es retomando la frase de Peralta H. quien
menciona la resiliencia es un concepto que debe aplicarse para la vida y no
solo para el desastre, que cada individuo debe tener mayor conciencia frente a
la materialización de los riesgos, la recuperación y la transformación frente
al desastre.
Sin embargo, cabe a bien resaltar
que organizativamente los fenómenos perturbadores como el terremoto han sido para
mal, tomados como referencia para politizar y monetizar el desastre, y a esto
podemos llamarle adaptación negativa. Es importante considerar que el sistema
de prevención ante los desastres debe estar basado en acciones preventivas que
permitan a la población en general tener capacidad de resiliencia y no burocratizar
las medidas preventivas. Ante la emergencia todos como individuos tenemos el
derecho a tener acceso a los recursos que permitan salir adelante, estar
preparados para la crisis, adaptarnos y pervivir.
BIBLIOGRAFÍA.
Crear y Re-crear la Resiliencia por Henry Peralta
Irasema Alcántara-Ayala,
diciembre 2019. Desastres en México: mapas y apuntes sobre una historia
inconclusa. Investigaciones geográficas versión On-line ISSN 2448-7279versión
impresa ISSN 0188-4611
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-46112019000300013
Sismo
De 1985 Y La Creación Del Centro Nacional De Prevención De Desastres (CENAPRED)
Servicio
de Información Agroalimentaria y Pesquera | 19 de septiembre de 2020. Terremoto,
México, 1985
https://www.gob.mx/siap/articulos/terremoto-mexico-1985?idiom=es
Centro
Nacional de Prevención de Desastres | 17 de marzo de 2016. ¿Cómo y por qué nace
el #CENAPRED?
YOLOTL
GONZÁLEZ TORRES. EL SACRIFICIO HUMANO ENTRE LOS MEXICAS
https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/el-sacrificio-humano-entre-los-mexicas-1
MEDIDAS
COVID 19 VIGENTES EN QUERÉTARO.

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